Jun 29

HITOS DE LA SALUD PÚBLICA REVOLUCIONARIA EN SAN JOSÉ DE LAS LAJAS

Daniel Martínez Quintanal, Historiador del Municipio

     En este territorio la sociedad capitalista no desarrolló ninguna instalación importante que pudiera resolver de forma general los problemas de asistencia médica de esta población, incluyendo además que no existía la atención preventiva.

     Seis años después del triunfo de la Revolución pasaron a unidades estatales las tres clínicas privadas que existían, es decir,:

     1- La clínica San José, fundada en 1956 y con nuevo edificio en 1959, pasó a ser el policlínico llamado Tursios Lima, el cual fue por más de 20 años el mayor policlínico comunitario de esa zona, con un departamento de Rayos X, un Laboratorio Clínico y un Salón de Extracción de Sangre, Cuerpo de Guardia con seis camas, el que atendía hasta el año 1881 a toda la población lajera.

     2- La Policlínica Lajera, inaugurada en 1957, pasó a ser el Hospital Materno Infantil “Leopoldito Martínez” designándose este nombre por ser un niño asesinado por la contrarrevolución en San Antonio de las Vegas el 9 de abril de 1963. Este Hospital contaba con un equipo de Rayos X, un Salón de Operaciones, Salón de Pre-Parto, tenía una capacidad de 132 camas.

     3- El Instituto Clínico que desapareció como tal uniéndose los equipos médicos y el personal a otras unidades.

     Se crea el policlínico “Reynaldo García” en San Antonio de las Vegas en el año 1961 con un laboratorio clínico, 2 equipos de estomatología y un Cuerpo de Guardia con dos camas.

     La Clínica Estomatológica “Fabricio Ojeda” que contaba con equipos de Rayos X, 32 salones dentales y un laboratorio de prótesis cuando se inauguró en 1965. Esta ha prestado servicios en el centro  como aislados a través de visitas a las residencias fundamentalmente para el control de niños, y en los centros educacionales, enriqueciéndose con los carros móviles con todo el equipamiento necesario.

     La posta médica de Tapaste nació como casa de socorros en 1954 y  se convirtió en 1976 en un policlínico que lleva el nombre de “Mártires del 9 de abril” con dos equipos de estomatología y un Cuerpo de Guardia con 2 camas y un Laboratorio Clínico.

     En la zona de Valle del Perú se crea el Policlínico Tamara Bunke en 1976, inaugurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz con 16 camas, un equipo dental y un laboratorio clínico.

     El Centro de Higiene y Epidemiología se creó en 1977. Desde 1965 funcionaba como un Laboratorio de Bacteriología. Este Centro se inicia con un Laboratorio de Microbiología con 70 equipos para desarrollar el trabajo pero con carácter provincial ya que atiende otros municipios de la provincia.

     En 1980 se crea del departamento de Fisioterapia donde se brindó tratamiento especializado a distintas poblaciones que requerían ser atendidos en hospitales de Ciudad de La Habana.

     En 1981 se crea como unidad independiente la Central de Ambulancias con 12 carros de 1 que existía en 1958 y que fue donado por la Masonería. Hasta la fecha de su creación los equipos y el personal estaban distribuidos por policlínicos contando solo con un parque de cuatro ambulancias. A partir de ese año se fue incrementando teniendo al cierre de 1985 un total de 10 ambulancias, incrementándose el parque hasta 14, incluso una de cuidados intensivos.

     Un Policlínico de Especialidades, se crea en 1985 con 15 especialistas, un departamento de fisioterapia contando con 17 equipos médicos, una especialista en fisiatría y técnicos de fisioterapia con un desarrollo de esta especialidad en ascenso, una consulta de oftalmología con 15 equipos.

     El Policlínico de Este se crea en 1981 con un laboratorio clínico para atender la parte      del municipio por el crecimiento de la población.

     El Hogar de Ancianos se crea en 1981 con un total de 40 camas, cubiertas por 40 ancianos.

     Una Óptica Municipal y un taller de lentes con carácter provincial.

     Se amplió el servicio de farmacias por zonas hasta un total de siete.

      Las unidades que han tenido ampliación y remodelación en el municipio han sido un total de 10.

UNIDADES DE SALUD PÚBLICA ANTES DEL TRIUNFO DE LA REVOLUCIÓN Y DESPUÉS

UNIDADES 

1958

1959

1976

1986

Clínica San José, luego policlínico

1

1

1

1

Policlínica Lajera, luego hospital

1

1

1

1

Instituto Clínico

1

1

Dispensario Infantil           

1

Casas de Socorro

2

2

Cruz Roja

1

1

1

1

Posta de Tapaste

1

1

Farmacias

5

5

5

5

Gabinete de Óptica

1

1

1

1

Policlínico Reynaldo García

1

1

Policlínico Tamara Bunke

1

1

Policlínico del Este S. Echezarreta

1

1

Clínica Dental Fabricio Ojeda

1

1

CMHE           

1

1

Policlínico de  Especialidades

1

1

Escuela de Enfermeras

1

1

Posta de Nazareno

1

Posta de Pedro Pi

1

1

Hogar de Ancianos

1

1

Total

13

13

19

20

Total en el 58……………………….13 unidades

Total en el 59 hasta la fecha…..20 unidades

De las 13 unidades en el 58 se mantuvieron  10 unidades y 3 desaparecieron.

Las 10 que se mantuvieron fueron ampliadas y remodeladas.

Las consultas de Especialidades inauguradas en el 15-3-74 que se afectaban en el policlínico Tursios Lima pasaron el octubre del 85 como Policlínico de Especialidades en el local que actualmente ocupa en el calle 74 No. 3751 e/ 57 y 63.

PERSONAL EXISTENTE EN 1958-1959-1976-1986

PERSONAL

1958

1959

1976

1986

DIFER.

Médicos en el  Sist. Salud

6

6

48

121

+109

Médicos Privados   

18

18

Estomat. En el Sist. Salud

4

4

24

50

+46

Estomatólogos Privados  

6

6

Enfermeras  

4

4

80

266

+262

Auxiliares de Enfermeras

9

9

21

6

6

Técnicos de laboratorios

4

4

33

33

+29

Técnicos de Rayos X

2

2

14

14

+12

Otros técnicos

57

57

Otros Universitarios           

17

17

Total  

53

53

294

564

458

MÉDICOS POR HABITANTES

ESTOMATOLÓGOS

 

Médico Total

X Habit (x100 hab.)

 

Estomatólogos Total

X Habit (x100 hab.)

1977

66

1,3

1977

25

0,5

1978

62

1,2

1978

22

0,4

1979

73

1,5

1979

28

0,6

1980

77

1,5

1980

24

0,5

1981

95

1,9

1981

31

0,6

1982

103

2,0

1982

33

0,6

1983

99

1,8

1983

38

0,7

1984

108

2,0

1984

43

0,8

1985

116

2,1

1985

43

0,8

1986

121

2,1

1986

50

0,9

1987

113

2,0

1987

39

0,7

1988

112

1,9

1988

46

0,8

El número de trabajadores en el municipio que se dedicaban a la actividad de la Salud Pública, en relación al año 58 y 59 antes y a partir del triunfo de la Revolución, se incrementó progresivamente como se puede observar en la tabla, hasta alcanzar una cifra de 458 más que el dato inicial, reflejándose prácticamente el avance en este sector, fundamentalmente en médicos y enfermeras.

 

Jun 12

La Chapucería

 

Chapucería es tosquedad, imperfección con que está hecha una cosa, y en algunas partes embuste  y mentira. La chapucería nos persigue como si fuera una maldición social. Esa deficiencia tan reiterada en la práctica económica y social de tantas cosas incompletas, sin una terminación correcta, parecería a veces un mal imposible de erradicar, pero deben tener y tienen solución. No podemos resignarnos a la idea de que la chapucería pase a ser como un asunto coyuntural que se nos define y condiciona, porque también hay modos ejemplos de que esto no siempre es así.

Cuando queremos y existen las condiciones organizativas, la exigencia y el talento en función de lograr hacer algo con calidad, está aprobado que podemos vencer a ese diablillo chapucero que nos circunda.

Algo que no termina bien no solo compromete recursos del surgimiento del proyecto por lo cual fue concebido ese gasto específico; también provoca un desalentador y frustrante clima en la persona, el colectivo y el influjo en la población que debía recibir ese beneficio.

Existan en el mundo contemporáneo filosofías y prácticas de aseguramiento de la calidad que procuran la manera de ejecutar tales entre oficios. Desde aquella máxima de hacerlo bien desde la primera vez, la mejora continua, hasta la participación de la gente en el control de los procesos en todas sus faces, pasando por las normas y otros sistemas para certificar y eternizar calidades, existe ciencia constituida para evitar esas continuas chapucerías.

Pero de nada vale si en la práctica nos saltamos esos saberes, o los tenemos en cuenta sólo para incluirlos en la documentación y en los manuales que describen las acciones cotidianas que deberían hacerse para que nada quede a la mitad o incompleto. La exigencia administrativa o mejor dicho, su falta, las insuficientes organizativas, el pobre involucramiento de quienes insisten en este requisito último, ya sea por indisciplina o por la desculturación de sus ingresos con tales efectos finales, son debilidades que tomado como norma no hemos podido resolver a escala social en nuestra economía y son parte de la multiplicidad de causas que generan estas continuas chapucerías.

No obstante cuando se estudian los buenos resultados en la calidad, es fácil demostrar que no solo podemos llegar a hacer las cosas bien y al final para ello muchas veces lo que definió no son solamente las condiciones materiales. El respeto por lo que a cada quien le toca, la profesionalidad es el prurito de orgullo que a cada persona le debe acompañar en la realización de su trabajo, son factores también claves y en no pocas ocasiones puede ser el elemento definitorio, e incluso cuando existen dificultades y realidades complejas.

Con tales elementos ande quizás la vacuna para que siempre podamos llevar a buen término cualquier cosa que se comience y así evitar definitivamente la chapucería.

 Por Daniel Martínez Quintanal 5

Abr 19

Noche de las Cien Bombas

Daniel Martínez Quintanal (Historiador)
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En la noche del 8 de noviembre de 1957, luego del tradicional Cañonazo de las nueve en La Habana, se oían explosiones. Parecía que la Capital era bombardeada en todas direcciones. La gente se asomaba a los portales, ventanas y balcones, los clientesde las cafeterías salían a la calle como sihubiera una fiesta con fuegos artificiales.
Comenzaron a escucharse las sirenas de los autos de la policía y entonces comprendieron que debían ocultarse. Sergio González López, El Curita, como le llamaban cuando trabajaba enlos ómnibus modernos por su procedencia de un seminario católico, fue elorganizador, director y principal ejecutor de la famosa Noche de las Cien Bombas, después que escapó de la cárcel en el Castillo del Príncipe el 22 de octubre.
El Movimiento 26 de Julio estaba organizado y activo en La Habana. En los días siguientes al alzamiento del 5 de septiembre en Cienfuegos y el enfrentamiento de revolucionarios con órganos represivos de la dictadura en el bar Rock and Roll cerca de 19 de Mayo y Ayestarán, arreció la cacería policial, más efectiva después de la traición de Ramón Calviño, que fue un duro golpe recibido por las células de Acción y Sabotaje en esta provincia, a la cual pertenecíamos.
Los días siguientes fueron horribles. Se habían quedado sin contactos con la dirección habanera, no se sabía quiénes estaban presos y quiénes no, ni donde localizarlos. Nadie se sentía seguro porque también ignoraban lo que la policía podía Noche de las Cien Bombas.

Al Príncipe también fueron a parar los primos Celestino Alles Betancourt y Lázaro Jorge Betancourt, de una célula del caserío de Jamaica, San José de las Lajas. Fueron sorprendidos por los órganos represivos en el sótano del edificio Quintana el 27 de septiembre en la carretera de Guanabacoa, fue lo que informó la prensa el 12 de octubre luego de ser presentados junto a 14 más, acusados de terroristas por el entonces comandante Esteban Ventura Novo.

 

 

En esa prisión les conoció El Curita y después de su fuga, contactó con ellos mediante una joven que fue a visitarlos para que le ayudara a conseguir dinamita en las canteras de piedras, pues antes lo había hecho en la voladura del registro eléctrico de la calle Suárez, que dejó sin electricidad a la ciudad 57 horas (eran especialistas en el manejo de dinamita y detonadores).
Celestino escribió una nota en clave para Mateo Jacobo, trabajador de la cantera de Somorrostro, quien preguntó a los emisarios sobre la cantidad deseada.
Cuando le dijeron que era para 100 bombas, calculó que serían unos 150 cartuchos, lo cual era mucho para sustraerlos. Pero como en esos días estaba preparado un balcón que es una serie de barrenos en un área horizontal de la loma de piedra y hacer lo que llamaban un tiro, debían subir a lo alto por atrás y descolgarse por sogas en la parte delantera para colocar la dinamita. Entonces acordaron un robo armado.
Debían mantener el contacto y esperar la fecha, para ese día entrar entre las 4:00 y las 5:00 de la tarde por el camino que conduce a una laguna detrás de la cantera con varas de pescar. Llegado el momento, Mateo les enseñaría cómo subir y bajar la loma por allí para que lo hicieran después en la madrugada y no caer en el barranco; pero regresó esa noche y los ayudó a subir él mismo.
Al amanecer bajó, dio la vuelta por el frente y entró a trabajar. Cuando llegó el camión con la dinamita, escoltado por dos guardias, la subieron en tres cajas El Artillero y sus ayudantes. Cuando estaban arriba, Mateo comentó en voz alta: “Ya estamos todos”. Era la señal a los asaltantes y estos salieron de sus escondites entre la maleza y las piedras, junto a El Curita, para obligarlos a desandar el tramo con la dinamita, dejando amarrados a todos allí.
Como El Artillero era chivato, momentos antes Mateo simuló resistencia y empujó a uno de sus captores, quien lo encañonó con su arma y explicó a todos que aquello era un asalto, pero no querían dañar a nadie, debían  estar tranquilos. Todo tenía que ser rápido, por eso renunciaron a las buenas truchas y biajacas de la laguna y se fueron en el auto que les esperaba.
Al pasar el tiempo y los guardias no ver realizarse el trabajo, ni las explosiones, comenzaron a preguntar lo que pasaba. El capataz Roberto Pérez era del Movimiento, pero no estaba informado de la operación. Uno de los guardias subió y desde allí hacía señas indicando que no había nadie. Siguiendo el rastro llegó al lugar donde encontró a los trabajadores amarrados, incluyendo a Mateo Jacobo, cuyo nombre lleva hoy esa cantera, pues meses más tarde cayó de la loma al romperse la soga que lo sujetaba.  Así de peligroso era este trabajo.

Abr 19

Radio Camoa promueve conocimiento de la historia

Tomado de: http://www.radiomayabeque.icrt.cu/es/noticias/provinciales/mayabeque/4718-trabajadores-de-radio-camoa-promueven-conocimiento-de-la-historia

Mayabeque, Cuba__ Trabajadores de Radio Camoa integran, desde este jueves, una sección de base de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC), en Mayabeque, creada como parte de las actividades en saludo al aniversario 45 de la fundación de ese órgano de prensa, publica el sitio web de la emisora.

Daniel Martínez Quintanal, historiador de San José de las Lajas y coordinador de Comité Ejecutivo Provincial de la UNHIC, precisó que la iniciativa responde a un convenio existente entre la Unión de historiadores y el Instituto Cubano de Radio y Televisión, y a la necesidad de crecer en afiliados para promover y enriquecer la historia de nuestro país desde cualquier centro.

La nueva sección de base está integrada por 20 trabajadores de la radio, entre ellos directivos, periodistas, locutores, directores de programas y realizadores.

Este colectivo de radialistas y los historiadores, de la capital de Mayabeque, conformarán un banco de efemérides con aquellos sucesos que hoy son noticia y mañana formarán parte de la historia de la localidad.

Martínez Quintanal, informó además que no solo será una retroalimentación entre los trabajadores del medio y los historiadores, sino que mediante este banco se nutrirán sectores como educación y cultura, para la programación de matutinos y la planificación de actividades

Abr 19

Hermanos Reyes

Tomado de: http://www.camoaradioweb.icrt.cu/noticias/locales/177-los-hermanos-reyes-simbolos-en-san-jose-de-las-lajas

Los Hermanos Reyes, símbolos en San José de las Lajas

Un conversatorio sobre la vida de los hermanos Virginio y Manuel Gómez Reyes trascendió hoy en el Instituto Politécnico Hermanos Gómez de San José de las Lajas.

El historiador de la ciudad Daniel Martínez Quintanal y el licenciado en Historia Juan Carlos Arrieta revelaron detalles de la vida de los dos mártires lajeros quienes resultaron asesinados durante el asalto al Cuartel Moncada.

Estudiantes y profesores participantes del encuentro conocieron pormenores sobre los dos hermanos lajeros, quienes militaron en el Partido Ortodoxo e integraron el  Movimiento de la Juventud del Centenario.

La amistad con Fidel iniciada en el Colegio de Belén donde Virginio y Manuel laboraban, influyó en la visión política de esos jóvenes y en su voluntad de trazar el camino hacia la victoria.

Este día alumnos y docentes del Instituto que honra a los dos mártires lajeros, también conocieron anécdotas y más a través de Virginio Gómez Pérez, descendiente de los hermanos Gómez, quien destacó la abnegación de aquellos hombres que ofrendaron sus vidas por la libertad.

Abr 19

Historia más Elemental

Orígenes

Los orígenes del poblado se remontan a la construcción de una bodega en 1780 en la intersección del antiguo camino de La Habana a Güines y el consiguiente asentamiento de algunos vecinos en pequeños lotes o solares donde se erigieron varias edificaciones, dando lugar a la formación de un núcleo poblacional bastante denso para la época.

En 1785 se realizó la solicitud para la construcción de una iglesia, la cual fue inaugurada el 16 de mayo de 1788. Por no existir documento alguno donde se haga referencia a la fundación del poblado se toma la fecha de apertura de la iglesia como tal. Dando lugar a una larga historia de Transformaciones de las Estructuras territoriales de San José de las Lajas.

Etapa colonial

La presencia humana en el territorio se remonta a la etapa aborigen, pues hay diversos sitios arqueológicos localizados al norte de Pedro Pi, cerca de Tapaste, al centro en Cotilla, cerca de Managuaco, y al Sur, cerca de La Ruda.

Los primeros colonos secundados por los aborígenes se dedicaban a criar caballos para venderlos a elevadísimos precios a los conquistadores castellanos, que en tránsito por La Habana se dirigían a otras tierras de América; por lo que el valle de San José de las Lajas se conoció primero por Sabana de Caballos, lo cual está representado en un cuartel del escudo municipal con un caballo junto a una de las numerosas lagunas y a cuyo fondo están las entonces hermosas lomas de Camoa y Somorrostro, por donde se entraba al valle.

Después de los preciados equinos, le siguieron unos dos siglos de crianza de ganado para la exportación de cueros, aprovechando la reunión de la flota española en el puerto de La Habana para regresar a la Península. Se continuó con el cultivo del tabaco y la multiplicación de las abejas para comercializar la cera. Luego de la Toma de La Habana por los ingleses se incrementó el cultivo de la caña y del café.

Entonces los caminos para la extracción de la producción surcaron el territorio; por lo que en un cruce de ellos, en la hacienda San José, cuatro emprendedores pobladores que criaban ganado menor, acordaron en 1785 construir una iglesia a su costa, luego dividieron sus tierras en parcelas para venderlas a mejor precio.

La Iglesia fue erigida canónicamente el 16 de mayo de 1788, en tenencia de la de Managua y bajo la advocación de San José, como se llamaba la hacienda desde 1748. El poblado fue creciendo junto a ella; pues por aquella época se consideraba fundado un pueblo cuando se tenía ésta y en ella su santo patrón. El nombre del municipio, que se lo dio el pueblo cabecera, está representado en otro cuartel del escudo por el santo carpintero José, representante del trabajo, parado en perfecto equilibrio sobre una laja, un tipo de piedra plana que abunda mucho en el territorio y le dio el apellido.

El poblado fue creciendo y en el año 1854 quedó pavimentada hasta San José el tramo de la carretera que iba de La Habana a Güines; acontecimiento que habría de influir poderosamente en el auge del poblado y de toda la comarca. Se inauguró un teatro en 1860, que sería por más de cien años el centro de la cultura lajera.

Al punto que al terminar las guerras de los Diez Años y hacerse una nueva división política, descentralizando en algún grado la gobernación del país, la capitanía pedánea de San José pasó a ser un término municipal. Apenas tres lustros después de las componendas del Zanjón, la cabecera del municipio recibió el título de Villa por un Real Decreto que “… tenía en cuenta el floreciente estado de desarrollo que en pocos años había alcanzado el pueblo de San José de las Lajas y se quería premiar con éste las relevantes condiciones de laboriosidad y civismo de sus habitantes”.

Así lo publicó la Gaceta de Madrid el 3 de febrero de 1893. Ya San José de las Lajas tenía un título oficial otorgado por la reina María Cristina, la de los amores tristes, cosa que no le impidió que los lajeros recibieran por todo lo alto a Juan Gualberto Gómez en 1894, el amigo de Martí, y conspiraran con él hasta producirse aquí el alzamiento más grande en la provincia antes de llegar la Invasión, pues 44 vecinos se van para la manigua el 28 de noviembre de 1895.

Al llegar Gómez y Maceo en enero de 1896, entonces son mucho más los alzados, entre ellos dos residentes en San Antonio de las Vegas: Adolfo del Castillo, natural de Sancti Spíritus, y Jacinto Hernández, de Canarias, pero ambos acogidos a la hospitalidad del territorio, donde lucharon y alcanzaron sus grados de generales.

Combate de Moralitos el 19 de febrero de 1896. En esta fecha se conmemora el famoso combate de Moralitos, una de las operaciones militares más grandes de la provincia de La Habana, donde la tenacidad de las tropas cubanas comandadas por los dos jefes superiores del Ejército Libertador pudieron salir de un gran cerco enemigo en una jornada sangrienta. Una de las bajas más sentidas en esa acción fue la muerte del coronel mambí Basilio Guerra.

Durante los meses de Enero y Febrero de 1896, Máximo Gómez realizaba su famosa campaña en La Habana, en apoyo a la invasión de Antonio Maceo a Pinar del Río. Toda la isla estaba en pie de guerra, pero ésta había decaído en las provincias orientales y Gómez necesitaba entrevistarse con Maceo, quien regresa a La Habana el 13 de febrero.

Al amanecer el día 19, aún humeante el poblado de Jaruco incendiado por Maceo, se producen un memorable encuentro entre el Generalísimo y su Lugarteniente en la finca Soto, al oeste de Casiguas y cerca de El Perú, mientras las columnas enemigas formaban un gran círculo a su alrededor. En todos los pueblos vecinos estaba el ejército de ocupación y cinco de las columnas en operaciones chocaron las fuerzas insurrectas, tratando de poner fin a la guerra con dos balas afortunadas, pero Gómez y Maceo rompieron el cerco a plomo y machete, ganaron luego el tiempo estratégico necesario para hacer fracasar los planes del mando español y obtener la victoria final en la guerra por la independencia.

El general de brigada Adolfo del Castillo y Sánchez, Patriota Insigne del municipio de San José de las Lajas, cayó en combate el 25 de octubre de 1897 en la Chorrera del Calvario. Espirituano de nacimiento y habanero por méritos propios, resultó un excelente estratega, un brillante táctico en la guerra difícil que libraban los mambises en La Habana, donde hizo su carrera militar, que lo llevó en menos de dos años a ser el jefe de la Segunda Brigada (Centro) de la Segunda División (Habana) del Ejército Libertador.

Otros destacados mambises fueron el coronel Pedro Díaz Marquetti que operó en la cercanía de San José de las Lajas y el teniente coronel Lino Mirabal, quien cayó en combate el 30 de octubre de 1896 entre San José y Tapaste (en la zona donde actualmente está la Universidad Agraria de La Habana (UNAH).

Etapa neocolonial

En el año 1907 del siglo XX llegó la corriente eléctrica, y un tranvía de La Habana a Güines trajo un ruido nuevo y prometedor. A su influjo se excavó la primera cantera suministradora de balastro. Pero las fuentes locales de trabajo eran de las más rudas y peligrosas, en canteras y fundiciones, fue natural que descollara aquí un dirigente sindical y consecuentemente comunista de la talla de Agapito Figueroa, que desde los once años trabajaba en la fundición que instalaron unos inmigrantes catalanes en 1919, pioneros de la fabricación de tubos de hierro fundido en Cuba.

Las proverbiales luchas de los trabajadores metalúrgicos y textiles, instalados a partir de 1938, contra la explotación de patronos foráneos acogidos a nuestra hospitalidad llenaron toda una época que pudiéramos llamar el contrapunteo lajero del trabajo y la hospitalidad. En medio de un cachumbambé económico y político se construye la Carretera Central en 1927 que intensificó la industria de la piedra y trajo más prosperidad, por ella el escudo municipal le atraviesa en diagonal una franja de oro que la representa.

Dicho escudo se lo dieron los lajeros por sí mismos; tramitado su diseño en la Academia Nacional de Artes y Letras, fue aprobado en el Ayuntamiento el 1 de septiembre de 1941. Tiene además, una bordura verde como símbolo del trabajo y los continuados esfuerzos que realizaron y realizan en pro de la agricultura; sobre ella hay diez conchas de plata en representación de las lagunas que había en la zona, que caracteriza a este fértil territorio tan lluvioso.

Un fenómeno atípico, pero de índole económica, se registró en San José de las Lajas, cuando en 1948 y 1952 se crearon dos bancos con capital lajero, al unirse en el trabajo: economistas, comerciantes solventes y muchos accionistas con el deseo común de prosperar. Llegaron a abrir sucursales en casi todos los municipios de la mitad este de la provincia, contribuyendo con ello a un desarrollo diversificado, pero sobre todo a la ganadería lechera en San José, que luego la Revolución multiplicó, caracterizando a este territorio como ganadero.

Desde 1946 la hospitalidad lajera trajo la primera industria de propiedad norteamericana, donde todos querían trabajar porque los gringos podían pagar mejor. Cinco más de ellas se sumaron en 1957 y 1958 porque ya no cabían en las zonas industriales periféricas de la capital, cuyos recursos hidráulicos se necesitaban para la Habana del Este. Entonces San José de las Lajas se adjudicó por derecho propio y voz popular el título de Villa Industrial.

Etapa revolucionaria

El 1 de enero de 1959 las milicias del M-26-7 toman el Ayuntamiento de San José de las Lajas. Estaban al frente de ellos Julio Collado Quintero, y Lázaro Jorge Betancourt, a los que se le sumaron civiles gritando “Vivan los Rebeldes”, “Viva el 26 de Julio”. Diez días después se reúnen en la casa Consistorial de San José de las Lajas los representantes de instituciones y organizaciones revolucionarias para designar un alcalde revolucionario; así se eligió al compañero Alfonso José Alfonso Sigler, miembro del Movimiento 26 de Julio.

Desde este mismo año se hace sentir la labor transformadora de la Revolución cubana con la creación del nuevo edificio de la Clínica San José, construida por Marcos Arrojo, en la Avenida de la Independencia #271 (hoy Ave 47), instalación que hoy ocupa el Policlínico “Luis Augusto Turcios Lima”.

En San José de las Lajas se constituyen las organizaciones políticas y de masas para la defensa de la Revolución, ejemplo de ello es la constitución de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en el local de los Veteranos, su Presidenta fue Zenaida Loret de Mala.

En el sabotaje al buque “La Coubre” pereció el lajero Marcelino Alfonso Barroso. Otros compañeros del municipio también abonarían con su sangre los caminos de la Revolución, en el bombardeo a Ciudad Libertad cayó Adalberto Vidal Valdés y varios días después, en la invasión mercenaria a Playa Girón, perecerían los jóvenes artilleros antiaéreos de la Base Granma: Hugo Rivero Álamo y Nelson Fernández Estévez, este último el mártir más joven de aquella gesta, pues solo tenía 14 años.

En la lucha contra bandidos, San José de las Lajas se conmovió con el crimen perpetrado al niño de 11 años Leopoldito Martínez Rodríguez quien fue asesinado cuando intentaba apagar el incendio de su casa provocado por una banda contrarrevolucionaria.

En las misiones internacionalistas, San José de las Lajas fue uno de los municipios de la provincia Mayabeque que más mártires aportó en la lucha por otros pueblos hermanos.

Como parte de su desarrollo fueron múltiples los centros, empresas e industrias creados en el municipio en los últimos cincuenta años, ejemplo de ello fue la creación en 1967 del Centro Provincial de Inseminación Artificial “Rosafé Signet”, la inauguración de un nuevo centro telefónico con una planta automática para 900 líneas y una pizarra de 6 posiciones, incrementándose hasta 20 el número de instalaciones públicas, más una larga distancia en Tapaste y otra en Nazareno, independientemente de la de Jamaica que es cambiada por una automática.

La construcción del entonces Plan Ganadero “Valle del Perú”, con 5 990 cabezas de ganado lechero mestizo, la creación de la fábrica de pastas alimenticias Vita Nuova, la edificación de los nuevos edificios por las Microbrigadas en 1971, el surgimiento de Radio Camoa.

En 1975 Raúl Castro Ruz resumió el acto de clausura de la maniobra XXII Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada efectuado en el tramo de la Autopista Nacional que cruza el municipio de San José de las Lajas. También José Ramón Machado Ventura, saludó a los oficiales, clases y soldados que participaron exitosamente en esta Maniobra Táctica Bilateral Divisionaria, en que en un tiempo que osciló entre 20 y 30 días movilizó 3 940 reservistas, muchos de ellos de la Región de San José de las Lajas que pertenecían a la Unidad Militar 2721.

Diez años después el General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidió el acto de inauguración del Centro de Enseñanza Militar para las MTT, de la provincia de la Habana, situado al sur del poblado de San José de las Lajas. Grande ha sido la contribución de los lajeros a la obra de la Revolución y a la defensa de sus conquistas.